domingo, 25 de mayo de 2014

Crónica de mi primer campeonato

En compañía del Delegado Provincial durante la primera prueba del Circuito Provincial



Los que seáis seguidores de éste blog, ya sea leyéndolo directamente o a través de las redes sociales, sabréis que el pasado fin de semana del 9 al 11 de mayo, tuve la oportunidad de estrenarme como Juez Árbitro, durante la disputa de la 1ª Prueba del Circuito Provincial de Almería 2014.

Para todos vosotr@s, y para los que no seáis seguidores...¡todavía!...también, os dejo mi comentario y reflexiones de como resultó la experiencia...

Todo comienza con la recepción vía correo electrónico, y confirmación telefónica también, por parte de la Federación Andaluza de Pádel, de mi clave y usuario para el sistema SFEP (Sistema de Gestión de la Federación Española de Pádel). Éste "sistema" es un el programa informático, por decirlo así, que tenemos que utilizar todos los jueces árbitros para el desempeño de nuestra labor. La verdad es que, en mi opinión, es una maravilla; es muy completo y, lo más importante, facilísimo de usar.

(Aprovecho para comentar que dedicaré una entrada específica para mostrar, con todo detalle, como funciona éste "sistema". Lo mismo ocurrirá con otros temas que me han surgido después de ésta primera experiencia arbitral).

Una vez que puedo trabajar con el SFEP, la primera labor del Juez Árbitro, que debe realizar con prontitud dado el poco tiempo de margen que hay hasta el inicio del campeonato, es la colocación de los horarios (los sorteos de los cuadros o liguillas ya vienen hechos).

Es la tarea que conlleva más trabajo y quebraderos de cabeza, ya que hay que adecuar la totalidad de partidos a disputar a las jornadas de campeonato habilitadas y al número de pistas disponibles en las instalaciones correspondientes, además de, por ejemplo, estar atentos a aquellos jugadores o parejas que disputan más de una categoría, para que no coincidan horarios.

En el caso que nos ocupa, respecto a ésta tarea que comentaba, tuve mis momentos más, dijéramos, desagradables, de la semana. El campeonato debía comenzar viernes por la tarde. La tarde anterior, desde primera hora, estuve en el despacho profesional de nuestro Delegado Provincial, cuadrando todos los horarios. A última hora de la tarde, cuando todo estaba ya prácticamente perfilado, se produce llamada telefónica del monitor del club donde iba a disputarse el campeonato, diciendo, textualmente, que ya que teníamos que organizar pocos partidos (dato éste del que no tenía la menor idea) que contáramos con menos pistas disponibles de las que yo pensaba, que eran todas las del club, por supuesto, en un principio; hasta que yo viera si podíamos ir liberando pistas con el paso de las jornadas. 

Pues bien, a esa hora de la tarde, nuevos retoques al cuadrante de horarios para adaptarnos a las nuevas circunstancias. A la mañana siguiente, una vez estaban publicados los horarios, nuevo y, en principio, más grave contratiempo (menos mal que luego no fue difícil de subsanar)...resulta que nos habíamos equivocado (en este caso tuve yo un poco de culpa también) a la hora de contabilizar las pistas disponibles en el club; yo contaba con seis...¡y el club solo tenía CINCO!

Rápidamente, a media mañana, acudimos al club el Delegado y yo, para reunirnos con nuestro amigo el monitor, para tratar de solventar el problema. Menos mal que al final se solucionó más rápido y más fácilmente de lo que se preveía en un principio. Bastó con que el club cediera un poco y nos facilitara una pista más y hacer unos pocos cambios en el cuadrante de horarios. Pero la verdad es que cuando me llamó el Delegado para avisarme del error...¡pasé unos minutos bastante malos!

Por fin llegó la jornada del viernes por la tarde...¡y el campeonato comenzó a "andar"! A partir de aquí, todo muy sencillo sin ningún problema o contratiempo. También es verdad que no se trataba de un campeonato complicado, pues no había mucha participación: en categoría Absoluta, cuadro de 15  y 16 parejas para masculino y femenino, respectivamente; el resto de categorías, dos de Veteranos y tres de Menores, liguillas de 3 o 4 parejas en cada caso.

Por lo tanto, el resto del fin de semana lo pasé fenomenal, disfrutando mucho de la labor. Solventando los cambios de horarios que algunas parejas solicitaban al inicio del campeonato, lo cual fue posible por disponer de algunas pistas libres en determinados horarios y porque hubo nula participación en la consolación masculina. En campeonatos jugados fuera de Almería, mi experiencia como jugador así me lo dice, no hay observaciones ni objeciones a los horarios, juegas cuando te toca, si puedes...¡y punto! Pero aquí estamos en una provincia pequeña, son pocas las parejas que juegan y, como nos conocemos todos, muchas parejas aprovechan esa amistad (o aunque no te conozcan aprovechan la costumbre) para pedirte modificaciones horarias. Pero en fin...¡mientras se puedan atender!

En definitiva, muy contento con la experiencia y...¡¡deseando arbitrar de nuevo!!


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